Una siembra de fuego

Adentro en la palabra, debajo del aire, encima de las olas y enzima del tiempo.  El fuego enseñó, muchas cosas, muchas veces.  Presenciemos este encuentro con el fuego, así como hace años, así como empezó el hogar.

El fuego habla y tiene un lenguaje: una siembra de fuego es un viaje de regreso al origen, al suelo, al cielo, al encuentro de las palabras y los pensamentos.

Una hora, un momento o toda una noche, la siembra de fuego es ese arte de inspirar con buenos ejemplos

Como todos los lenguajes, el del fuego se aprende escuchando, observando, compartiendo.  Presenciar el fuego y recibir su mensaje es un privilegio abierto a ojos y corazones.

También es normal, entre los seres humanos, honrar a los maestros con antesalas y ceremonias. Así mismo, para hablar con el fuego, primero se le ofrece pagamento:  alimento, canciones, medicinas, bailes, bendiciones.

Hay una llama encendida desde tiempos ancestrales, lecho a lecho se viene corriendo hasta tocar muchos lugares, el fuego está llamando de nuevo para entregar mensajes.

Si el fuego te llama, el de madera y roca, el de humo y esencia, déjate llegar a una siembra de fuego.  Compartimos canciones, celebraciones, oraciones y silencios. Amor, bebida, alimento y misterio.fuegomagico

 

Anuncios

“Es sólo viento”

Sobre Grundar y sus bellezasIMG-20181214-WA0004Grundar, estando muy jóven, nos despertaba por las noches ladrando al aire que agitaba las hojas al rededor de la casa.  A pesar de variados intentos y regaños, Grundar ladró y ladró durante muchas noches.

Un dia de tantos salí con él hacia una ladera desde donde se aprecia un amplio paisaje. Ese día el viento soplaba con fuerza y tal como siempre, Grundar comenzó a ladrar y corretear persiguiendo la amenaza.

Después de un rato se sentó a observar (por que le gustaba quedar bien sentado), apagó su furia y dispuso sus sentidos para apreciar lo que pasaba. Empezó oliendo, atrapando el rastro aéreo de lo que perseguía.  Olió y olío mucho tiempo hasta que decidió escuchar, levantando primero una oreja y después otra.  Y observó, observó a lo lejos y miró lo cerquita, miró el movimiento, me miró a mi que lo observaba.

Al cabo de treinta o cuarenta minutos, Grundar resopló fuertemente por la nariz, como sacando un estorbo en su respiración.  Un soplido que me quedó en la memoria como: “es sólo viento” en el lenguaje de Grundar.  Se paró, regresó a la casa y después de ese día jamás volvió a ladrarle al viento. Además quedó con la costumbre de resoplar muy fuerte por la nariz cada vez que soportaba algún dolor fuerte o un cansancio extremo, como recordándose a sí mismo:”es sólo viento”.

Y yo, también quede sentado, descubriendo que los animales libres tiene la capacidad de conocer y tomar decisiones basadas en su conocimiento. A partir de ese día valoré más profundamente la naturaleza.

Grundar me enseño que cuando yo lo amarraba en realidad nos amarramos los dos.  Que cuando quieres algo debes concentrarte en ello.  Me enseñó a resistir, a no quejarme del dolor, a recibir lo que me ofrecen con amor, a cuidar a quien me da la comida.  Todo tan sencillo, tan fuerte y tan robusto como el.

Grundar fue el primer no humano con quien compartí mi vida.  Le agradezco todo. Sabio maestro de la montaña, amigo guerrero, parcero de locuras, fiera consentida, viajas en todos mis viajes, velas en todas mis noches y gruñes en silencio para espantar las amenazas.

Y cada vez que algo me duela, cada vez que algo me canse, cada vez que la soledad me acompañe, te recordaré, recordaré tu paciencia, tu nobleza, tu fuerza y resoplaré muy fuerte por la nariz recordando que: “es solo viento” y pronto pasará.

Te he llorado a solas viejo amigo, incluso antes de morir.

Soñar en serio

Una mañana de otoño, parado frente a la puerta de muchos sueños, me atreví a preguntar ¿quién me enseñó a tomar los sueños tan en serio?  Y empecé a husmear en el tiempo, atrás en los rastros de tener tantos sueños.  Encontré revistas, canciones, nombres dejados en el armario como semillas añorando el invierno.  Testimonios arcanos de que la fantasía existe en algún lugar y en algún momento.

Como en huellas de arena sobre un lago, salté de canto en canto, de juego en juego, como portales en el tiempo y encontré la mano de mi hermano, guiando los saltos desde lejos, tirando semillas en un laberinto recorrido por él desde hace años.  Marcando caminos seguros y experiencias maravillosas a través del arte.

img_3429Helado por el viento de estas horas, me remonto al origen de las palabras y encuentro a mi Papá esgrimiendo el lápiz contra el infinito, cargando al hombro el alimento para nuestros sueños y declamando a públicos las cosechas soñadas en desvelos.

Veo a mi Mamá avivando la fiesta, sosteniendo el hogar a rezo, leyendo, limpiando, tejiendo. Y vuelvo al tiempo con mi hermana, primera amiga jugando a las mismas historias.

Entonces me paro en la puerta y observo el paisaje que espera.  Un manantial de caminos hacia lugares desconocidos. Un mar de torbellinos en esferas danzantes.  Gracias a la familia estoy aquí, guardando los senderos de saberes antiguos, recibiendo el legado de hermanos, padres, abuelos y tíos, labriegos del alma y compañeros de caminos, el tesoro ancestral de un laberinto y el saber natural de cómo vivirlo.

img_3219Así Suemox, el sueño de muchos hecho madera y fuego, canto de ave y vuelo de mariposa, aroma de lluvia y fruto de selva, flor nativa y medicina espiritual.  Laberinto de jardines y templo de soledades, laboratorio de eternidades y matriz de belleza natural.

Escuela Artesavia, laber into, labor interior, labor oratorio, amor y temor contrastados en el horizonte de cada uno. Paisaje de fantasía hecho vida con materia prima natural, parque y santuario para plantas y animales, reserva de agua y aire original, portal a mundos internos y externos, castillo de amores y misterios.

Vuelvo al legado en la línea de mis ancestros como guardián de cuentos, celebrador de encuentros, velador de pactos, portador de llaves, compañero y mentor de templos.  Guardián de los nidos, sembrador de fuegos, velador, tierrero y médico natural.  Habito y cuido los territorios de Suemox, hasta el momento en que alguien me suceda.

Gracias también a la nueva familia, la amplia, la tribal, a quienes han puesto su arena, su sudor y su sal.

Este es el tiempo de Suemox, de aquí emanan visiones y crecen poemas. Cosechamos perdones y sembramos gratitudes, un templo de contacto entre espíritu y materia.

ivanPara mis abuelos que labraron el campo y la madera, para mis abuelas que compartieron la mesa y el canto, para mis padres que se unieron para escribir historias y para mis hermanos que se prestaron jugando a ellas.  Para los amigos que alimentaron las proezas y los cercanos que llegaron a ser testigos de nuestras obras.  Para las plantas y animales que encantan los caminos y para el sol y la luna que iluminan lo escondido.  Para todos gracias, para todas gracias por permitirme este sitio y ubicarme en un punto de la vida donde siento el permiso, la fuerza y la energía para empezar a soñar en serio, para unir el amor, el arte y la magia a los caminos, jardines, recintos, parques y actividades sobre, debajo y encima de esta tierra que piso.lapuerta

Ibán

Sobre pesos e impuestos.

De manera espiritual viajé hasta el augur del cacique y le llevé una preocupación compartida con respecto a ciertas injusticias y desigualdades.  Después de hablar en nombre de mi pueblo, él me contestó:

“Para nosotros en la naturaleza, el estado es una condición del clima.  A veces es buena y agrada y otras atormenta y no escampa.  Como la lluvia se hace de mil gotas la guerra se hace de mil manos deseosas de caer y perforar en alguna parte.  Pero no es el hombre quien maneja la guerra así como la gota no maneja la nube. La guerra, la confrontación, el conflicto, la lucha, el deseo de vencer, el gusto por derrotar, es una corriente en la que se puede estar sumergido o no.   Nosotros en la naturaleza entendemos que todo cambia, todo se mueve, todo se agita a veces y a veces se calma.  Como el tiempo en que vivimos entre explosiones de volcanes y el tiempo que vivimos hundidos en la nieve.

Así que no criticamos ni desdeñamos de los pesos impuestos, nosotros evolucionamos:

  • Como el cazador que agudiza los sentidos, nosotros también observamos mejor, analizamos más, dejamos de hacerle caso a cualquier imagen que nos excita.
  • Como el árbol fortalece su madera, nosotros también pulimos nuestra esencia.  El frío nos endurece, el calor nos expande, la sed nos da resistencia y el ahogo nos da sentimentos.  Que bueno ser un árbol, tan cómodo y asentado siempre, extendido a todas sus anchas comiendo luz desde arriba, explorando coyunturas abajo, siendo servidor para muchos y a la vez servido por tantos.
  • Y si el clima nos impide comerciar entonces aprendemos a cultivar.
  • Si se vuelve costoso vender nosotros aprendemos a intercambiar regalos.
  • Si la marea nos exige combatir, nosotros aprendemos a danzar en el agua.
  • Si cada vez hay menos espacio para estar bien, nosotros aprendemos a compartir y tanto más compartimos y más aceptamos a los otros y más nos convertimos en la mejor versión de cada uno, más somos naturaleza, más somos exotismo, más somos exhuberancia, más somos arte, más somos belleza, más somos misterio, más somos magia y más confiamos en la voluntad de ese todo que somos juntos, que nadie maneja pero en el que todos participamos.

Entonces la corriente pasa, creyendo que nos domina, creyendo que nos maltrata o elimina.  Ja, nosotros la vemos pasar hasta convertirse en olvido,  nosotros siempre estamos, porque evolucionamos, nos adaptamos, sobrevivimos sin sacrificar nuestra energía en combatir la corriente.  ¿Cómo oponerse a un mar? ¿Cómo detener un río? ¿Cómo quitarle a un millón de cabezas la idea de que alguien tiene que ganar? Nosotros evolucionamos y sin decidir cómo deben evolucionar los otros, sabemos que en el tiempo nos encontramos siempre con los mejores. Deja de buscar soluciones por fuera y convierte en el mejor sobreviviente de los tiempos como están, que ya llegaran unos mejores y tal vez otros peores.   Hay energía infinita, tiempo eterno e imaginación ilimitada, ¿Qué sentido tiene quitarle algo a otros? ¿Qué sentido tiene tener la razón? Una corriente gana fuerza mientras más partículas tenga, si quieres acabar con una corriente, sustráete de ella, extiende la mano y evolucionemos juntos con las condiciones dadas”.

Después de un rato de silencio el cacique volvió con una historia que cerraba su palabra:

“Alguien encontró una vez una piedra preciosa. Ninguna o pocas como esa.  Entonces le gustó mucho y dijo: “Ésta es la más bonita de todas”.  Entonces le contó a los demás y como los otros no habían ido, le creyeron, “Tiene razón, es muy bonita” dijeron.  Y por no saber más, empezaron a envidiarlo, todos quisieron la piedra. Las generaciones se derramaron en el tiempo pensando que solo el poseedor de esa piedra podía gobernar, ser obedecido y necesitado por todos. Se volvió común escuchar a las personas diciendo como debía ser todo, con ganas de tener la piedra para gobernar pero incapaces de gobernar su pensamiento para que pensara en otras cosas.

Todos quisieron tener la razón, pues la razón brillaba en el oscuro olvido de que hay más piedras en el río, hay más fuerzas en el universo, más formas de relacionarse, de intercambiar, de ser y vivir sin perturbar ni sufrir. Más y más razones para existir.  Y, sobre todo, olvidaron que para gobernar no se necesitan piedras, basta con tener una razón ver-dadera”.

Ibán de la montaña

Reflexiones sobre la democracia en defensa de la naturaleza

Cuando el sistema de sufragios nos pone a elegir entre caudillos con poder militar es porque ya no hay una construcción democrática sino que estamos ingresando a una guerra silenciosa, tan silenciosa que solo permite poner una equis en un papel.

Al estudiar la palabra sufragio descubro que en esencia significa “roto desde abajo” y entiendo por qué la sociedad se rompe con las campañas electorales. Se crea un clima de quién es mejor, quién habla más duro, quién dice la cosa más inteligente, quién el mejor sarcasmo. Con el tiempo, sufragio y voto se entienden como lo mismo pero son semillas diferentes.

También veo que la democracia es el gobierno de la multitud y cuando la multitud se rompe,  la democracia cae y el poder queda a la deriva de los caudillos. Me cuestiona la palabra sufragio porque tiene la misma raíz de naufragio, fractura, frágil, fracaso y sí veo, en la realidad de los partidos, que cuando depositamos nuestro sufragio participamos en la fractura.  

El voto, en cambio, es la voz, la promesa, acción y pensamiento entrelazados.  Cuando damos nuestro voto damos nuestra lealtad, nuestra participación, aceptamos nuestras responsabilidades.

Entonces creo que sufragar sin votar es corrupción. Elegir sin comprometerse es irresponsabilidad.  Pero, comprometerse sin elegir es fe.  Hacer todo bien es protagonizar el mundo soñado. Mientras siga viendo que los partidarios de unos y otros bandos se agreden y critican, ninguno llamará mi voto, tampoco mi sufragio.  Untado de tierra tampoco me favorece el blanco porque, para muchos pueblos, la democracia también es un sistema de creencias impuesto a la fuerza, nacido hace más de dos milenios en un país al otro lado del mar donde vivían en guerra y que ahora es desértico.  Aquí somos selva por la capacidad de comprendernos y relacionarnos entre muchos y muy variados. La democracia es escasa para nosotros porque contempla  solamente seres con certificado.

Observo rostros en la calle, me siento a dialogar con las personas y percibo que el votante nunca pierde porque sigue fiel a su corriente aunque sea pequeña.  En cambio, el que sufraga sufre porque apuesta, quiere que otros cumplan con la responsabilidad que le corresponde, pierde porque queda en el aire cuando las elecciones no favorecen sus intereses personales de vivir en una sociedad a gusto.

También entiendo que la ignorancia no es el problema porque conozco aldeas de ignorantes que viven en paz y ciudadelas de doctores que viven en guerra.  La pobreza no es el problema porque conozco pobres felices y millonarios que  se sienten miserables. La culpa no es de los brutos porque había paz antes de la llegada de los inteligentes.    ¿Por qué está descompuesta nuestra sociedad?  Para “peliar” se necesitan dos, me dicen los recuerdos y si tanto prosperan las fricciones es porque hay una tendencia generalizada, una erección masculinista que convida a competir, sobreponerse y disfrutar triunfando sobre otros, ya sea a golpes, balazos o sarcasmos.

En la naturaleza no le apostamos a nadie. En vez de elegir a uno, confiamos en todos, aunque duela. Cultivamos la paciencia, paz-ciencia.  Aceptamos lo que toque, evolucionamos porque sí y confiamos en que tarde o temprano todo se balancea, es una ley natural. Preferimos enseñar y compartir a combatir y competir.  En un universo de espacio infinito, energía continua y tiempo ilimitado, nos parece absurdo poseer. Eso de que la evolución es competencia, es la peor calumnia contra los seres de la naturaleza, en la naturaleza prosperamos porque cooperamos.

  Hay un principio de las ciencia y es que si haces algo de la misma manera todas las veces lo más seguro es que se llegue al mismo resultado.  ¿De verdad crees que se pueden cambiar siglos de historia, haciendo lo mismo que se ha hecho desde antes? ¿Creando partidos? ¿Combatiendo al que piensa distinto? ¿Oprimiendo a los vencidos? ¿insultando a los vencedores?  Partido viene de partir, invitar a tomar partido es invitar a participar en una confrontación sin fin.  En la naturaleza vivimos muchas batallas pero no guerras.

Congraciado con quienes soñamos una sociedad mejor, escribo para hacer notar que el cambio esperado debe ser más profundo, adentro de cada uno.  Un ser en paz no necesita premios para disfrutarla, logra hacer bien aun en medio de las batallas de otros.  Un ser honesto no necesita partidos que lo respalden, familia y amigos dan su fe.  Para amar la naturaleza no se necesitan decretos, basta con honrar y respetar cada suelo que pisamos, cada alimento en nuestro plato, cada ser que se cruza en el camino.  Para restaurar la economía basta con pensar a quién le estamos comprando, a quién estamos enriqueciendo.

Ibán de la montaña.

P.D.  Si diez millones de sufragantes dieran su voto por la naturaleza declarando territorio sagrado los dos (2) metros cuadrados de piso a su alrededor, automáticamente se crearía una reserva natural de 2000 hectáreas.  Pero no 2000 hectáreas quietas sino 2000 hectáreas en movimiento, cuidando y velando por la buena vida de todos los seres en donde quiera que está. Como una membrana de células comunicadas para apoyarse en esa defensa de la dignidad.  Y si cada año le aumentan dos metros a su territorio de cuidado, en cincuenta años habría una reserva de dos veces el tamaño del Parque Natural los Nevados, todo un departamento de naturaleza viva, moviéndose y fluctuando con los ritmos humanos y cubriendo como mareas las playas de las ciudades.

El día de hoy declaro velar por la salud y la vida de todos en los dos (2) metros cuadrados a mi alrededor.  ¿Te atreves a intentarlo’

 

Manifiesto de la inconformidad

Que pena contradecir a millones de lectores pero percibimos un error de apreciación en el manejo e interpretación de las cifras.  La mayoría no son los 10.000.000 que eligieron representante en Colombia en este 2018. Ni siquiera los 18.000.000 sumando la totalidad de los votantes.  La mayoría somos los otros 32.000.000 que no votamos. Por principio, dificultad, ignorancia o incapacidad personal o jurídica, esos 32 y algo más de millones somos la verdadera mayoría, al menos la mayoría matemáticamente hablando. Y eso sin contar a unos cientos de millones de seres naturales, comunidades y ecosistemas que carecen de voz, voto o permiso para hablar.

Inicialmente parece poco importante esta otra mayoría. Pero entendamos esto:  un jefe le exige a sus empleados porque les paga. Ese pago le da permiso para definir las tareas y cumplimientos.

Así mismo, el pago a los gobernantes proviene del bolsillo de los pobladores y de los recursos naturales del territorio nacional.  Por lo tanto los gobernantes y todos sus seguidores son empleados nuestros. Amparados en este razonamento, elevamos a la calidad de manifiesto todo este texto en el cuál manifestamos inconformidad con las decisiones de nuestros empleados políticos, requerimos que se le de un significado democrático al silencio electoral y se consideren más mecanismos para recibir y contar nuestra opinión.

Esta verdadera mayoría es la que produce el pago para que los gobiernos hagan su trabajo y por lo tanto sus decisiones deben estar en función de nuestro beneficio.  Si la democracia fuera de verdad entendida, se sabría que es la verdadera mayoría donde radica el propósito y necesidad de un gobierno. El concepto de gobierno nació en función de proteger y beneficiar a esa inmensidad de seres que carece de fortalezas frente a lo despiadado.  Cuando un jefe se enriquece y los empleados no, está siendo injusto.  Cuando los empleados se enriquecen y los jefes no es porque están robando.

Dado lo anterior, los no votantes tenemos el derecho a vivir bien sin necesidad de acudir a la estrechez de una urna, ya estamos pagando para que nos cuiden. Todos acá estamos haciendo nuestra parte, floreciendo, produciendo frutos, preparando el alimento, limpiando, cuidando la naturaleza, creciendo si somos niños, estudiando si somos jóvenes, cultivando paz si somos ancianos, confiando en este país si somos extranjeros, tratando de sanar si estamos enfermos, teniendo fe si vivimos lejos, explotando y muriendo si somos minas, refugiándonos si somos animales, aguantando somos…  ¿Es indispensable votar para que seamos valorados?

¿Tratas a la naturaleza cómo quieres que el gobierno te trate?

Amigos gobernantes, NO están parados en la cima de una pirámide, son la base de una columna. Si el templo se cae ustedes NO quedarán parados encima de los escombros, al contrario serán los primeros en recibir el peso de todo el desastre. Hagan bien su trabajo, dejen la farándula y apresúrense antes de que todo falle.

En una relación laboral, cuando una de las partes contratantes incumple su parte, inmediatamente libera a la otra de cumplir con la suya e incluso debe pagar por su incumplimiento. Si el gobierno falla, el pueblo se libera del pago. Si una nación deja de cuidar la naturaleza, la naturaleza deja de cuidarla. Si las decisiones de unos pocos ofenden a una gran mayoría se despierta la rabia de algo incontrolable.

Humanos viene de humus, nacidos del humus: plantas, animales y personas, todos venimos del humus, todos somos humanos y gozamos de los mismos derechos. No tenemos las herramientas ni el interés para forzar el cumplimiento de los deberes políicos pero estamos seguros de que nosotros, los que resistimos, evolucionamos cada día y cuando lleguen las dificultades tendremos más expectativa de prosperar.

Nos guía la fe, no andamos haciendo cuentas ni urdiendo conspiraciones, simplemente confiamos, vivimos, existimos, porque somos así, como todo lo demás.
En una verdadera democracia no debe ser necesario tener un registro, numero de serie o código de barras para que el sonido, canto o grito sea tenido en cuenta. No necesitamos un número de cédula para cada ave, árbol o especie de un territorio:  EL DERECHO A LA VIDA ES PARA TODOS LOS SERES VIVOS y más si ya estamos pagando por esa dignidad.
Este escrito no necesita un nombre, es algo natural y digno que cualquier ser humano puede validar con el solo hecho de compartirlo. Como siempre gracias y que el calor, la luz y el amor de un nuevo pensamiento emerja ahora en muchos seres.  Am.

Ignorantes-oy para elegir.

¿Me pregunto por qué creen, que poner una equis en un papel cada tantos meses es suficiente para cambiar el rumbo de toda una nación?

Veo las rapiñas entre liderales y conversadores y me pregunto quién manda, si el pueblo a los representantes o los representantes a los pobladores.

En la naturaleza somos representados por los seres que más han desarrollado sus virtudes. Nos representan los árboles que cuidan el agua, los animales que comparten su alimento, las rocas que están siempre tranquilas, las plantas maestras y las medicinas. Estas grandes eminencias del crecimento vital, no se paran en otros sino que muchos otros estamos parados en ellas.

Por eso, nosotros hacemos otras elecciones, diariamente, a cada momento. Creemos que las elecciones de cada instante son las que determinan nuestros caminos.

Así también sabemos que las personas eligen a sus poderes con las elecciones de compra, cada vez que se compra un producto, cada vez que se leen, escuchan o ven unas noticias, cada vez que se imitan unas modas,  se elige y propaga un poder.  La equis cada tantos meses solo ratifica lo que se viene comprando durante semanas.

Entonces, hombre de tierra, mujer de madera, niño del cielo, hermana de vida, nosotros en la naturaleza somos ignorantes, lo único que sabemos es lo que estamos viviendo en cada momento y no contamos con tanta memoria como Dios ha puesto en sus cabezas. Por favor no nos vuelvas culpables de nuestra ignorancia.

Si derrumban nuestros bosques porque no tenemos como escribir cartas, no es nuestra ignorancia la que genera el irrespeto.

Si el temor a la guerra hace que supliquemos en vez de pelear, no es nuestra ignorancia la que se ridiculiza en el rezo, el disparate lo produce el que se ensordece ante eso.

Si nuestra cultura no se vende en sus mercados, no es nuestra ignorancia la que le da precio.

Humanos, plantas, otros seres, animales, elementales… tenemos derecho a ser felices aún siendo ignorantes y aún siendo ignorantes merecemos respeto. Siendo ignorantes tenemos también derecho a equivocar. Y si tú sientes que nuestra ignorancia es un problema entonces dedícate a enseñar.

De verdad, por favor, enseña, enseña todo lo que quieres enseñar, enseña todo lo que sientes que no sabemos y debemos saber, enseña la manera de ser tan sabio o savia como tú. Muéstranos la manera, danos el ejemplo de cómo debemos ser y actuar. Límpianos de esa culpa terrible de ser ignorantes, recibe por favor nuestra pobreza y líbranos de ella, danos las herramientas para llegar a ser tan bueno o buena como tú.

Desde aquí, ignorantes naturales, te aseguramos que sólo criticar no nos mejora pero sí nos hace ver que tu también ignoras.

Somos naturaleza, ignorantes del todo, que aún así, nos podemos expresar.

Campanas en el viento

Oh, ciudad, afuera está la lluvia golpeando las ventanas y las campanas se agitan en el cristal de los recuerdos.  ¿A dónde va el frío? ¿A dónde va la noche? Susurros se atropellan en los carros y pocos se detienen a levantar un recuerdo caído.

Suspiro entre tormentas para apagar los cañones y adentro de una máscara herrumbrosa, te encuentro meditando, placentera en la oscuridad de los fracasos.  Tu ciudad, tu grandiosa, hija de la física y la tecnología sabes que un día recibirías lo mismo que arrojas.

Ahora en el silencio

En olas de sensaciones, inundado de pensamientos, me deshago en las caricias del silencio.  Tan punzante como olvido y tan estimulante como un rayo de inspiración.  Amor y dolor a la distancia de un suspiro, sufrimiento y alegría en el giro de una idea, goce y penuria entre el corazón y los recuerdos.  Que misterio es la vida, que absurdas las explicaciones pero que necesarias son.

Tras el resplandor de un sueño se desploman todas las nostalgias y en la oscuridad de las horas resplandecen también las estrellas. ¿A dónde irán nuestros caminos? ¿Qué lenguaje escapa del dolor?  En el silencio todo es posible pero sólo en la voz se hace la creación.  La fé está en la acción.

 

Ibán

Gracias Minkalab

Se enciende el fuego de un nuevo tiempo.  Como los pueblos antiguos, al rededor de la llama, sentados en el suelo, cubiertos por una esfera de cielo… peregrinos del mundo convergen ahora en una matriz de universos.

En los caminos de Santa Rosa es posible llegar a un naciente pueblo que no se reconoce por sus rasgos territoriales sino por el amor y el deseo de convivir en un tejido mejor.  Hombres y mujeres de variadas culturas encuentran espacio para su palabra, para sorprender y ser sorprendidos, para valorar y ser valorados, para vivir y ser vividos.

Gracias Minkalab por propiciar estos momentos.  Por incluir a la Madre Tierra, al Abuelo Fuego y las medicinas ancestrales en la recreación de este nuevo tiempo.

La semilla que se cuida, prospera, se reproduce y extiende su vida.  Que todos los soles venideros dejen calor y fé en los Minkalabreros pues pronto los frutos encontrarán su nido y las hojas secas caerán para cubrir su nacimiento.

Un gran abrazo para todos, a quienes saludé y conocí frente a frente y a quienes solo pude levantar una ceja o compartir una sonrisa.  A quienes hicieron y no pude ver, a quienes vi haciendo y no pude agradecer, a quienes se fueron sin podernos despedir, a quienes veré muy pronto, a quienes veré dentro más tiempo y a quienes jamás volveré a encontrar.

“GRACIAS”

En nombre de las aves, árboles, insectos, plantas y de más animales y seres de raíz que represento.  En nombre de los pueblos que han encontrado un espacio para ser escuchados, en nombre de los artistas que encuentran espacio para dejar su huella, en nombre de las generaciones venideras.  Muchas muchas gracias Minkalab.  De verdad, que buena onda, que alegría de encuentro, que buenos momentos.  Gracias.

Ibán

Adentro en la naturaleza

Ver como desciende la suave caricia de un suspiro.  Sentir el calor de las hojas agitándose en silencio.  Escuchar el crujir de las horas quebrando la piel y los huesos.  Esculpir los sueños con un cincel de canciones y beber tragos de luz, tragos interminables que se derraman por las paredes e iluminan las siluetas de los que serán, de los que fueron.  En olas interminables nacer y morir, llorar y reír.  Continuar aunque los caminos se acaben, suspirar aunque los fuegos se apaguen, transmutar y continuar existiendo.

Ibán

CUESTIONES

Algo pasa, hay un aaahhgg que cualquiera puede notar. Una incomodidad que hace daño.  Es cómo si hubiera veneno en las frutas o excremento en los caudales.   Hay ruido en las noches, el canto de alguno se impone al canto de todos y el mugido de unas mulas que no descansan entristece nuestras notas. Antes, los peces que alimentaban todo un océano ahora se pudren en las canoas.  Había una fruta y en abundancia especial para cada quién, ahora todas las frutas se las come un solo ser.  Un auuuhh prolongado se nos sale entre rincones y la angustia de un tiempo sin nombre se apretuja en nuestros corazones.

¡¿ES TAN DIFÍCIL VERLO?!

En la naturaleza también nos duele.  Extrañamos la familia.  Nos gusta disfrutar la vida.  Soñamos con viajar.  Algo nos enamora una y muchas veces. Valoramos la belleza.  Es fascinante crear.  Cada ser de la naturaleza es manifestación de su propio proceso, de su percepción del universo, de su consciencia singular y, aunque cada uno viva distinto, entendemos que entre todos hay que estar. Por que así estamos, todos acá y mejor que gastar vida cambiando a otros, la gastamos cambiando en nosotros porque es lo único que realmente es respetuoso cambiar.

Así nacen estas cuestiones, porque antes de emitir juicios, lo más sano y sencillo es preguntar.

Ibán